martes, 13 de abril de 2010

Paciencia

Bismillah...

La paciencia (sabr) es una medicina amarga cuyos frutos son dulces.

"Sabr" es ser paciente con la paciencia.

La primera paciencia que hay que aprender es la paciencia con los demás. Es la más difícil y si se consigue, es un gran logro y una gran victoria. Contiene la semilla de la indulgencia con los demás y en consecuencia, la noble cualidad que es la compasión ante la debilidad de los seres humanos.

La segunda paciencia es la paciencia con uno mismo.
Si uno es rígido con el yo, éste se marchita. Al yo no le gusta que se le trate con dureza, no digamos ya el que se le cambie. El faqir ordinario modificará las acciones equivocadas al primer intento. El "inteligente" que argumenta e intelectualiza, puede repetir la acción equivocada varias veces antes de abandonarla. El faqir tiene que porfiar una y otra vez contra el yo. Si es paciente, verá la forma de ganar la batalla contra sí mismo con astucia. Quien puede hacer ésto, ha encontrado una vía rápida y una victoria segura.

La tercera paciencia es la paciencia con el Decreto de Allah. A ésto es a lo que hace referencia Imam Yunayd. Esto es hacerse con el auténtico núcleo de la doctrina de tawhid. No se refiere tan sólo a la adversidad y al dolor, algo que puede resultar posible o incluso fácil. Lo difícil y apremiante es la paciencia en el terreno de los acontecimientos. "Allah quiere algo y tú quieres algo. Lo que tú quieres no es lo que Allah quiere, pero has de saber que lo que Allah quiere ocurrirá con toda seguridad". La paciencia en su plenitud es querer lo que Allah quiere en cada momento.

3 comentarios:

  1. Gran lección, gracias.
    Un fuerte abrazo.

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  2. Muy bueno...hace tiempo que visito el blog...Gracias por sus tan bienvenidas enseñanzas...Saludos y que Dios los bendiga...!

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  3. Muchas gracias, puedo saber de dónde está sacada la cita?

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