martes, 3 de mayo de 2016

Conviértete en nada


"Golpea "toc-toc", y El te abrirá la puerta. 
Desaparece, y El te hará brillar como el sol 
Cae, y El te elevará a los cielos 
Conviértete en nada, y El te convertirá en todo".
Hz. Rumi

“Knock, And He'll open the door
Vanish, And He'll make you shine like the sun
Fall, And He'll raise you to the heavens
Become nothing, And He'll turn you into everything.” 


miércoles, 27 de abril de 2016

Los amantes tienen ojos en sus corazones



İbrahim Akkökler Baba & Mahmud Esquivel Baba 
(Allah los bendiga y este complacido con ellos)
Los amantes tienen ojos en sus corazones. Ellos ven, mientras otros miran ciegos. Tales alas ellos tienen, no de carne ni sangre. Vuelan hacia los ángeles, para encontrar a su Señor!
Este vuelo ocurre en el mundo interior de los sabios. Ellos reciben el honor de ser llamados verdaderos hombres, los amados de Allah, Sus íntimos, Sus novias. El santo Beyazid al-Bistami, quiera Allah santificar su secreto, dice:`Los poseedores de sabiduría son las novias de Allah El Más Elevado.' Otros también los describen diciendo que aquellos que han llegado cerca de Allah se convierten en las novias de Allah.



Únicamente el amante poseedor de novias las conoce íntimamente. Estos sabios servidores que se hacen íntimos de Allah, no obstante ser hermosos, están cubiertos bajo la apariencia de hombres comunes. Allah
habla a través de Su Profeta (Que la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él), diciendo: `Los amados de Allah son el perfume de Allah sobre este mundo, pero únicamente los creyentes verdaderos y sinceros poseen narices para olerlos.' Los fieles huelen ese bello perfume y lo siguen. Ese aroma crea en sus corazones un anhelo por su Señor. 

El grado de su ansia, su deseo y la velocidad de su paso se encuentran en proporción a su liviandad, por haberse desembarazado del peso de su ego mundano. Porque cuanto más se libera uno de las burdas vestiduras del mundo, más y más percibe la tibieza de Su Creador, y más y más cerca de la superficie aflora nuestro ser interior. La cercanía a la verdad se encuentra en relación con la cantidad de falsa materialidad que hemos:`Mis íntimos están ocultos bajo Mis cúpulas.
Nadie puede reconocerlos sino Yo.' Las cúpulas bajo las cuales Allah esconde Sus amigos son sus apariencias, ordinarias e indistinguibles.Cuando uno mira a una novia, cubierta por su velo nupcial, ¿qué es lo
que uno puede ver sino el velo?. Al irse uno desprendiendo de sus propios múltiples aspectos, más se aproxima a la única verdad. El íntimo de Allah es el que se ha llevado a sí mismo a la nada. 
`Todos los hombres a través de los cuales se dan los milagros, están cubiertos con un velo que los aísla de sus rangos, de los que por otra parte tampoco se preocupan.

Únicamente entonces puede él ver la existencia de la verdad. No queda ya voluntad en él para elegir. No hay "yo" que sobre, salvo la existencia única, que es la verdad. No obstante que toda clase de milagros se hayan producido a través suyo para dar prueba de su rango, él mismo no les otorga la más mínima relevancia. En esa condición no hay secretos expuestos, porque la divulgación de los secretos de la divinidad constituye infidelidad.


Fragmento del libro "El Secreto de los Secretos", 
Hz Abdul Qadir al Jilani

lunes, 25 de abril de 2016

La recompensa de la honestidad



Cierto día cuando estaba predicando, el sheikh se interrumpió́ y declaró: `No continuar‚ a menos que ustedes me den cien piezas de oro, ahora mismo!' Rápidamente la gente reunió́ cien dinares y los colocaron en mis manos. Todos estaban sacudidos, sin saber que hacer, mirándolo con asombro. Yo le alcancé el dinero. El me devolvió los cien dinares, mientras me decía: `Oh, Abul-Rid , ve al cementerio de Sheniziyyah. Allí encontrarás un anciano tocando el laúd para los sepulcros. Entrégale este oro y tráeme al anciano.'

Yo fui y allí́ estaba ciertamente el anciano, tocando su laúd y cantando para las tumbas. Yo le ofrecí mis salutaciones, y le di la bolsa conteniendo el oro. El quedó espantado, lanzó un largo grito, y perdió́ el sentido. Cuando revivió́, le llevé al Sheikh `Abdul-Qadir, quien le pidió́ que subiese al púlpito. El hombre ascendió́ los escalones con el laúd en sus hombros. `Amigo, diles tu historia,' le invitó el sheikh.

El tocador de laúd nos dijo que durante su juventud, él había sido un cantante popular de fama. Sin embargo al llegar a la vejez, nadie ya lo buscó, ni deseó escucharlo más. Triste y abandonado por todo el mundo, ese mismo día él hizo un voto de que nunca cantaría más para nadie, exceptuando los muertos. Había ido al cementerio, y mientras estaba allí, cantando y tocando el laúd, la tumba más cercana se abrió en dos! El difunto levantó su cabeza y dijo: `Toda tu vida has cantado para los muertos. Canta una vez para el Siempre-Viviente, para Allah. Ciertamente El te otorgará más de lo nunca antes te haya sido dado - más de lo que tú jamás hayas esperado recibir!' Al ver y escuchar esto, se desmayó de temor y estupefacción. Luego, al retornar sus sentidos, comenzó a cantar así:

“
Oh Mi Señor, el día en que Te encuentre no tendré‚ nada para
entregar salvo ruegos en mis labios y esperanza de misericordia
en mi corazón.


Todo ser reunido en Tu presencia con esperanza, ­Ay de mí si soy
dejado con las manos vacías!


Si solamente los buenos llegasen rogando a Tu puerta, a quién
irían a pedir los pecadores?

Oh Señor, cuando yo esté avergonzado ante Ti en el Día de la Rendición 
de Cuentas, no me salvarás Tú del Fuego?”

Abul-Rid continúa relatando: En el medio del verso yo llegué a él con los cien dinares de mi maestro como recompensa por sus súplicas a su Señor, y en su sorpresa, él perdió los sentidos. El tocador de laúd, con lágrimas brotando de sus ojos, se desmayó. Arrojó al suelo su laúd y lo rompió. 
El sheikh dijo,`Si esta es la recompensa de Allah por la honestidad de alguien que tomó su vida como un juego, ¿cuál será el premio del servidor de Allah que es puro y leal toda su vida? Preserven la sinceridad en su corazón, porque sin ella ustedes no progresarán hacia su Señor ni siquiera una pulgada.'
Fragmento del libro "El Secreto de los Secretos"
Hz Abdul Qadir al Jilani

sábado, 23 de abril de 2016

Sobre las necesidades


Aquellos que aman a Dios son los enemigos de Su enemigo, que es el mundo (dunya), porque El no le ha dado una segunda mirada desde que lo creó. El hombre afortunado es aquel que sabe para qué fue creado y se prepara para ello, rehuye todo lo demás, y no busca en las cosas mundanas más que sus necesidades indispensables. El desafortunado es aquel que está dominado por los deseos pasionales y la distracción, de modo que siempre está luchando por más comida, ropas y placeres. Y el poder y la habilidad vienen sólo de Dios, el Exaltado, el Grande.

Fragmento de "Los Estados del Alma" - Sheik Abd Al-Khaliq Al-Shabrawi