lunes, 27 de noviembre de 2017


"Los días de la vida pasan como nubes, así que haz el bien mientras estés vivo".
-Iman Ali (ra)


jueves, 23 de noviembre de 2017

Encontrar la Paz



Dios creó al Hombre de una manera hermosa bajo Su Amor. Una vez creado, le preguntó: ¿Que quieres? 
El Hombre replicó: -Quiero vivir en Paz. Quiero adorarte Oh Dios. Quiero servirte. Entonces tendré Paz. Eso es lo que quiero, por favor concédemelo

Muy bien , dijo Dios: ¿Que necesitas? -Necesito ser un Rey. Entonces podré alabarte en Paz dijo el Hombre. 
Muy bien, serás un Rey. Después de un tiempo Dios le preguntó: ¿Como estas? Estas en Paz ahora? 
-No, no estoy en Paz, respondió el Hombre, Oh Dios necesito ser rico. Entonces podré vivir en Paz 

Entonces Dios le concedió toda la riqueza del mundo y algo más. Luego de un tiempo le preguntó: ¿Estas en Paz ahora? No, Oh Dios, no lo estoy. 
¿Que necesitas ahora? -Yo quiero una hermosa mujer para vivir con ella. Entonces tendré Paz. Dios le concedió una mujer que era mas bella que la luna. 
Algún tiempo luego le preguntó: ¿Estas en Paz ahora? -No, no lo estoy. Oh Dios concédeme un palacio que luzca como el Paraíso. Entonces podré estar Paz. Muy bien, dijo Dios. Le entregó un Palacio tan bello como los que hay en el Paraíso. 

Después de un tiempo le volvió a preguntar, ¿Estas en Paz ahora?
-OH Dios, si yo pudiera tener y disfrutar de un jardín florido seguramente tendría Paz. Necesito un jardín tan bello como lo del Paraíso. Entonces Dios le dio un florido jardín . 



Luego de un tiempo le volvió a preguntar: ¿Estas en Paz ahora?


-NO mi Dios, necesito algunas brisas frescas, con buena fragancia. Después de un tiempo, Dios le volvió a preguntar: -Oh Dios pese a que disfruto de una hermosa brisa aun no estoy en Paz. 


Bueno, dime lo que necesitas? dijo Dios. 


-Oh Dios, dame chicos, hijos podré vivir en Paz si tengo hijos. Muy bien, agrego Dios, tendrás hijos. 



Nuevamente Dios le preguntó al Hombre: ¿Estas en Paz ahora?

-Quiero ser un líder mundial. Así estaré en Paz Entonces Dios lo hizo un líder mundial. 

Un tiempo después le preguntó:
¿Estas en Paz ahora?
 -OH Dios, no lo estoy, quisiera hacer milagros. Seguramente encontraría mi tranquilidad en eso. Pienso que es lo que necesito. 
Entonces harás milagros. Tu podrás hacer 4 trillones y diez mil milagros. Tiempo después, Dios le volvió a preguntar: ¿Estas tranquilo ahora?


-No, Dios, aun no lo estoy. 



¿Que necesitas ahora?
-Si pudiera ser un hombre sabio encontraría la Paz seguramente y quizás podría dar Paz a todos los demás. Entonces Dios lo hizo un sabio. ¿Estas en Paz ahora?
-No, no lo estoy, sin embargo si pudiera viajar por diversos lugares, pudiera ver los distintos países en el mundo y estaría tranquilo. Debo encontrar esa Paz. 



Muy bien le dijo Dios y le concedió lo anhelado.
Un tiempo después le pregunto si había alcanzado la Paz. -No, no lo estoy, me siento muy solo aquí. 
¿Y que deseas ahora? Le pregunto Dios.

 -Si podría estar en oración, podría estar en Paz. Muy bien, reza entonces
Tiempo después le volvió a preguntar: ¿estas tranquilo ahora? 
-No , no lo estoy actualmente, me siento aquí y oro pero no me puedo concentrar. Mi mente se va por todo lugar. Aun no estoy en Paz.

¿Que puedo hacer por ti, ahora? preguntó Dios. 

-Si tan sólo no tuviera hambre podría orar en Paz. 


Muy bien, dijo Dios, y retiró el hambre del Hombre. Luego de un tiempo le preguntó. ¿Estas tranquilo ahora?


-No, Dios, estoy demasiado delgado. No puedo ver con claridad y apenas camino.

¿Entonces dime lo que necesitas? agregó Dios. 


-Oh Dios, dijo el Hombre lamentándose, no entiendo nada. Tu me has dado todo pero aun no entiendo nada. No sé porque razón aun no estoy en Paz con todos los regalos recibidos. Por favor explícame porque estoy así.

Entonces Dios habló: ”Hasta que Mis atributos no estén en ti nunca estarás en Paz. Hasta que Mi sabiduría no descienda en ti, nunca estarás en Paz. Ninguna otra cosa te dará la Paz que tu buscas”.

lunes, 20 de noviembre de 2017

La sinceridad de nuestros actos



Una adoración escueta realizada con sinceridad vale más que una prolongada adoración llevada a cabo sin sinceridad y recta intención. El Profeta (que Allah le bendiga y le de la paz) dijo: “Realiza todas tus acciones con sinceridad. (Si actuáis de esa manera) incluso un pequeño número de acciones rectas es suficiente.” 
También dijo: “Allah no se fija en vuestra apariencia o en vuestras riquezas. Se fija en vuestros corazones (para ver vuestra sinceridad) y actos.” 

Alif Lam Mim. ¿Acaso piensa el hombre que se le dejará decir, “Creemos”, y que no se le probará? Probamos a los que os precedieron, y Allah está perfectamente informado de quién es sincero y de quien es falso. (‘Ankabut, 29:1-3)

Sin embargo, deberíamos comprender en su justa medida la naturaleza de la sinceridad, especialmente a la hora de prohibirnos hacer buenas obras para evitar la ostentación. A veces shaytan le susurra al hombre que no lleve a cabo una buena acción ya que no es sincero en su intención y de esta forma aleja a los hombres de las buenas obras. A veces podemos sentir que nuestras obras carecen de sinceridad, pero en esos casos, en vez de contenernos y no realizarlas, deberíamos esforzarnos por corregir nuestra intención. El camino de la sinceridad no es un camino fácil. Hay en él muchas dificultades.

Se necesita una continua vigilancia del nafs y de sus bajos deseos. Podemos llegar a una real sinceridad paso a paso.
Para ello debemos utilizar nuestra voluntad y pedir -al mismo tiempo- la ayuda divina para alcanzar esta estación. Para conseguir este fin, es importante no olvidar:

  • El recuerdo de Allah. La repetición de Sus nombres (Dikr)
  • Conocer la Sunna del Profeta (saws) -es decir, las costumbres y el Ejemplo de Rasûlullah- para poder incorporarlos en nuestra vida cotidiana.
  • Estar en comunidad. En estas reuniones podemos apreciar y conocer de forma práctica la hermandad, y aprender a preocuparnos por otros.
  • Comer sólo lo que se ha ganado de forma halal (permitida/ licita).
  • La práctica del ayuno. El ayuno refuerza nuestra parte espiritual y silencia por un rato nuestra parte animal. Ayuda a practicar mejor la caridad y a saborear la obediencia. Cuando el hombre ayuna, renuncia a sus satisfacciones personales.
  • Servir a toda la humanidad y amar a todas las criaturas que Dios creo.
  • Cuando realizamos una acción, debemos poner consciencia que no estamos solos, sino que Allah nos está observando.
Que Allah nos ayude en la tarea de ser sinceros. Amín 

jueves, 16 de noviembre de 2017

La única oportunidad


Tus oraciones son tu luz;
Tu devoción es tu fortaleza;
El sueño es el enemigo de ambos.
Tu vida es la única oportunidad que la vida puede darte.
Si lo ignoras, si lo desperdicias,
Solo te convertirás en polvo.
-Hz Rabia Basri (kf)