domingo, 27 de marzo de 2011

Camino hacia la Verdad

El Sufí es aquel que ama la Verdad, quien por medio del Amor y la devoción hace el peregrinaje hacia esa Verdad, y por el pudor que siente hacia ella se aleja de todo lo que no sea la Verdadera Realidad. Los sufíes dicen:

"A quienes tienen apego a este mundo les está vedado el otro mundo; a los del otro mundo les está vedado este mundo. Ambos mundos le están vedados al sufí"

Esta misma idea es expresada por Shebli cuando dice: "Quien muere con amor a este mundo, es un hipócrita; quien muere con el anhelo del Paraíso es un ascéta; pero quien muere enamorado de la Verdad, es un sufí".

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Todas las cosas están encerradas en su contrario

Bismillah...

La ganancia en la pérdida,
la entrega en el rechazo,
el honor en la humillación,
la riqueza en la pobreza,
la fortaleza en la debilidad...
la vida en la muerte,
la victoria en la derrota,
el poder en la impotencia,
y así con todo.
Por tanto, si un hombre desea encontrar, bueno es que se conforme con perder.

Mulay Al-Arabi Ad-Darqawi
Rasa´il



lunes, 6 de diciembre de 2010

Cuidado con lo verbal



Una vez me contaron…
Un sacerdote católico estaba intentando convertir a su fe a un judío. 
 Le dijo: “Lo único que tienes que hacer es decir tres veces “yo era judío, ahora soy católico. Yo era judío, ahora soy católico. Yo era judío, ahora soy católico”.

Él lo dijo, pero el sacerdote pensó que sería mejor pasarse por su casa un viernes para controlar.

El judío estaba friendo pollo. “Bien, ya sabes que no puedes comer pollo en viernes”.
“Sí que puedo”, le replicó. “Lo he metido en la sartén tres veces diciendo “antes era un pollo, ahora soy un pescado”.

Así es como vivimos.

Toda nuestra religión es exactamente así: solo verbal. No penetra en tu ser. Y tú sabes que harás exactamente lo opuesto a lo que digas. Piensas una cosa, dices otra, y haces otra diferente. Tú no eres uno, eres una trinidad. Y esas tres personas van en direcciones diferentes. Eres una multitud; de ahí el sufrimiento.
El animal no tiene nada en absoluto por lo que estar feliz. No tiene un gran palacio en el que vivir ni tiene televisión ni radio ni nada de eso. No tiene nada y, sin embargo, en él encontrarás una gran paz, silencio, alegría, celebración. ¿Por qué? Hay una cosa: el animal no elige.

El sufí no elige. Si eliges, engañas; si eliges, empiezas a ser falso; si eliges, te empiezas a volver de plástico. (*)

Que nada te turbe, porque la tristeza hace que veas veneno donde no hay más que agua fresca y que veas un cactus cuando en realidad estás viendo una rosa o un desierto cuando estás vislumbrando un jardín exuberante y que sientas que estás en una prisión agobiante cuando en realidad estás viviendo en una tierra vasta y espaciosa.

“¿Cuál de las gracias de vuestro Señor negaréis?” (Corán 55:13)

(*) Referencia: "Sufíes: La Gente del Camino" de Osho



jueves, 25 de noviembre de 2010

Temor a Dios





La expresión “Temor a Dios” es tan absurda.



¿Si temes a Dios, entonces dónde vas a amar? ¿A quién vas a amar?


Si ni siquiera puedes amar a Dios, no podrás amar en absoluto. Si incluso con Dios te relacionas por medio del miedo, entonces eso no puede ser una relación amorosa.


Pero nos han enseñado a temer a Dios. De hecho, lo único que nos han enseñado ha sido a tener miedo de todo. Nuestra vida es un temblor, un miedo, una cobardía: miedo al infierno, miedo a Dios, miedo al castigo. Si somos buenos, virtuosos, es porque tenemos miedo. ¿Qué clase de virtud es aquella que está basada en el miedo?


¿Y cómo puedes amar a Dios si tu enfoque básico es a través del miedo?


El amor nunca surge del miedo; eso es imposible. Y del amor nunca surge el miedo. Cuando amas a una persona, todos los miedos desaparecen. Y cuando tienes miedo, todo amor desaparece. Si le tienes miedo a una persona, puedes odiarla, pero no puedes amarla. Al hombre se le ha enseñado durante siglos a temer a Dios, y el resultado final ha sido lo que Nietzsche ha declarado: que Dios había muerto. Ese es el resultado final de la mente orientada al miedo.


¿Cuánto tiempo puedes tolerar a este Dios? ¿Cuánto tiempo puedes seguir temiendo?


Un día u otro tendrás que matarlo. Eso es lo que hizo Nietzsche. Cuando él dice: “Dios ha muerto y ahora el hombre es libre”.


¿Cómo puedes ser libre con Dios si Dios solo es una fuente de miedo?


El miedo no puede darte libertad.