lunes, 3 de junio de 2013

La verdadera búsqueda


"El sediento tiene la impresión de que el espejismo es el agua, ante la necesidad que tiene de apagar su sed sin la cual no se preocuparía por el agua que se convierte en el objeto de su necesidad y de su salvaguarda. Porque el agua es el móvil de su búsqueda y de su amor a causa del secreto de la vida que en él está contenido. Pero cuando llega allí donde creía saborear el agua, no encuentra nada excepto a Dios mismo en lugar del agua. El designio del sediento era el agua sensible, mientras que el de Dios tenía como objeto conducirlo a Él por este medio ilusorio sin que se diera cuenta"

Ibn Arabí

Lo que creemos ver


Nos apoyamos casi totalmente en lo que vemos.
Nuestro OJO es juez inapelable de la realidad que vivimos. "Ver para creer"
Sin embargo no conocemos las imperfecciones del ojo:

1-No se ve a si mismo.
2-No puede ver aquello que está muy lejos ni muy cerca de él.
3-No puede ver aquello que está detrás de un velo.
4-Percibe la forma exterior de las cosas pero no el interior.
5-Ve algunos seres y no a todos los seres.
6-Ve aquello que es limitado y no lo que es ilimitado.



lunes, 27 de mayo de 2013

Cosas del mundo


La preocupación por las cosas del mundo puede atrasar el progreso de los siervos de Allah, los retiene como un ladrón de carretera, lo expone al ridículo y establece un control en su mente. Es una dificultad muy común entre lo siervos, salvo para aquellos a los cuales Allah protege sus corazones y acciones. Son unos muy pocos individuos que están protegidos tanto externamente como internamente.

Son aquellos que miran al vecino antes de comprar una casa y observan al compañero antes que el camino.
Están a Su servicio a veces en el mundo, a veces en su corazón. A veces hablando, otras veces en silencio. En algunas oportunidades deben estar activos y en otras oportunidades,quietos. Deben saber cuando trabajar y cuando estar sin acción.

Tu trabajo no debe estar motivado por otra cosa que la Verdad y no hay mérito en hacer las cosas por hacerlas. 
En ese estado la motivación de las experiencias vendrá directamente desde Allah y será Él quien diga, "Muévete" o "Quédate quieto".


Cuando tu corazón pueda acercarse a El


Cuando tu corazón sea admitido a Su presencia y pueda acercarse a Él, no hay necesidad de hablar.
No hay ningún uso para la lengua, sino sólo silencio y atestiguar. 
Te conviertes en un invitado, y un invitado no expresa sus propios deseos. 

Se comporta de forma educada, come lo que se le ofrece y acepta lo que se le da, a menos que se le pida que diga lo que le gustaría, en cuyo caso da a conocer sus deseos, obedeciendo una orden, no por su propia voluntad. 

Pedir es apropiado cuando uno se encuentra a la distancia, y el silencio cuando uno está cerca.

Hz. Abdul Qadir al Jilani