lunes, 6 de mayo de 2013

Acerca de la Ira


Una vez Hz Abdullah-b-b-Amr le preguntó al Profeta Muhammad (swas): que puede salvarme de la Ira de Dios?
Y el le respondió: "No expreses tu Ira"
Otra vez le preguntaron al Profeta Muhammad (swas): a quien consideras el mas fuerte entre nosotros? A quien nunca fue derrotado?
Y el respondió: El más fuerte hombre entre todos Uds. es quien puede controlar su pasión en el momento de tener Ira.
Quien tenga fuerza física no es el más poderoso, sino quien puede controlar sus pasiones.
También agrego: Dios mantiene en secreto al hombre que puede tragarse su Ira.
La Ira es la llave de entrada de todo tipo de demonios.

 Dijo Muzahed que el Diablo dijo: El hijo de Adán (ra) no puede vencerme en tres tipos de circunstancias:
1-Cuando esta intoxicado, nosotros le fijamos un argolla en su nariz y lo llevamos donde nos plazca.
2-Cuando se enoja, el murmura ciertas palabras que le son desconocidas y hará cosas de las que luego se arrepentirá.
3-Cuando se siente miserable con su trabajo que ya lo controla. Lo obligaremos a incrementarlo más allá de sus fuerzas.
Imán Al Gazzali (qs)

viernes, 3 de mayo de 2013

Divorciado del Mundo


«Me divorcié triplemente del mundo, y marché solo hacia El Solo.
Estuve erguido ante su Presencia y exclamé “Señor Dios, a nadie deseo sino a Ti. Si te poseo, lo poseo todo”.
Cuando Dios reconoció mi sinceridad, la primera gracia que me concedió fue apartar de mí la paja y el obstáculo del “yo”»

Hz. Abû Yazîd Bastâmî (qs)


El sheij y el derviche


Para convertirnos en derviches, nos comprometemos con un sheij y con un linaje. Este llega, mano sobre mano, hasta Allah. 

Nuestra promesa, nuestra obediencia y nuestro compromiso son con Allah, y el sheij es un enlace. 
En realidad, no hay intermediario si el sheij es un verdadero sheij, y si nuestro anhelo es sincero.
Puede ser quien desafíe el egoísmo del derviche, llamándolo a sobrepasar su timidez, sus miedos, su cómoda complacencia. Puede que el sheij sea quien diga: "Entra a este fuego, no te quemará."

Ningún sheij es perfecto, y es justamente en su función como sheij que puede algunas veces desaparecer y convertirse en un simple medio y transmisor de la gracia y sabiduría divinas.
Es el derviche quien ayuda a crear al sheij, y ambos se encuentran en un proceso de aprendizaje dentro de esta relación.
Se debe recordar que antes de convertirse en sheij, él debió primero ser derviche, y nunca se deja de ser derviche.


domingo, 28 de abril de 2013

No olvidar



“Recordadme que Yo os recordare”
(Corán 2:152)